Orígenes
Sus orígenes se remontan a los perros domesticados en Alaska hace miles de años. Desde entonces, ha resultado ser una ayuda vital como medio de transporte en la región. Trabajan en grupos, tirando de los trineos cargados de mercancías y controlados por un conductor, «musher» (que viene de la orden «adelante»).
Personalidad
Pocas razas están tan bien adaptadas a su ambiente como el Malamute de Alaska. Sus fuertes hombros, junto con su cuerpo resistente le proporcionan la energía necesaria para tirar del trineo, mientras que su ancho pecho le proporciona una buena capacidad pulmonar, ayudándole a obtener oxígeno vital para la sangre y los músculos. Dado que trabaja en un frío glacial cuando la temperatura puede llegar a caer bajo cero, necesita tener un pelaje interior denso de hasta 5 cm (2 in) de espesor, lo que ayuda a atrapar el aire caliente cerca de la piel. El pelaje externo es resistente al tiempo. Por último, sus patas poderosas le ayudan a no hundirse en la nieve. Estos perros necesitan entrenamiento firme ya que de lo contrario pueden volverse bastante pasivos. Es importante castrarlos para mantener la actitud dominante inherente en los machos que puede conllevar a un comportamiento agresivo hacia otros perros. Los ejemplares de esta raza, tienden por instinto, a querer ser el perro en cabeza y si no se mantiene bajo control, este instinto puede desencadenar serios problemas.


