Orígenes
Esta raza se creó originariamente como perro de pelea en el siglo XIX, al enfrentarse contra otros de su misma raza. Fue fruto del cruce de Terriers negros y marrones con los Bulldog clásicos más altos y atléticos. Su pelaje blanco a veces truncado por manchas negras, muy frecuente en la raza actual, proviene de los cruces con los Dálmatas llevados a cabo en 1850 para contribuir a la resistencia del Bull Terrier. Los Terrier ingleses blancos, que dejaron de existir, también contribuyeron a su linaje. Una vez que las peleas de perros concluyeron, los Bull Terrier se volvieron populares en las competiciones.
Personalidad
Es el más adecuado para familias con adolescentes. Esto se debe, sobre todo, a que es muy enérgico y debido a la fuerza que tiene, un Bull Terrier adulto puede resultar difícil de controlar por niños pequeños si éste empieza a tirar de la correa. Se recomienda castrarlos para disminuír cualquier instinto agresivo persistente hacia otros perros mientras que un entrenamiento riguroso y una adaptación a la sociedad a una edad temprana ayudarán a asegurar que el cachorro evolucione en un perro adulto adaptado y sociable. El Bull Terrier tiene un lado muy juguetón pero prepárese para buscar juguetes resistentes, ya que sus poderosa: mandíbulas los destrozarán sin ninguna dificultad.


