Orígenes
En la Edad Media, los antepasados del Gran danés se mantenían en grupo como perros de caza que, por aquel entonces tenían fama de ser feroces. Durante el siglo XIX, esta raza pasó a ser más alta, ligera y mucho más sociable y fue reconocido como el perro nacional de Alemania en 1876. Durante la década siguiente, ganó popularidad tanto en Inglaterra como en Estados Unidos como perro de compañía y para concursos. En Estados Unidos, le recortaron las orejas dándole un aspecto más alerta. Las orejas sin recortar, que es lo habitual en Europa, cuelgan de los laterales de la cabeza y algunos dicen que les da un aspecto más sociable.
Personalidad
A pesar de que el Gran danés mantiene el récord por ser el perro más alto del mundo, por lo general acostumbran a ser más pequeños que el Lobero irlandés. El Gran danés es un gigante espléndido y sociable aunque por su tamaño y su potente ladrido puede intimidar un poco. De carácter digno, con un aire aristocrático. A pesar de que se lleva bien con los niños, su tamaño puede asustarles. No es una opción ideal para espacios confinados, si se les excita pueden derribar objetos con su potente y larga cola.


